Cáncer oral y tumores

Los tumores que se presentan en la cavidad oral y en la región del maxilar son patologías que pueden originarse en tejidos blandos o duros. Pueden ser benignos o malignos y se consideran dentro del grupo de tumores de cabeza y cuello.

¿Cuáles son las causas de los tumores de la cavidad oral y del hueso maxilar?

Al igual que en todos los tumores y en los tipos malignos conocidos como cáncer, el principal factor es la predisposición genética.

Sin embargo, aproximadamente el 75 % de los cánceres y tumores orales están relacionados con el consumo de tabaco, drogas o alcohol en exceso. Además, una mala higiene bucal, la irritación repetitiva causada por prótesis mal ajustadas, una alimentación inadecuada y algunas infecciones también pueden considerarse factores de riesgo para el desarrollo de cáncer.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer oral?

Los tumores benignos pueden originarse en las glándulas salivales, las encías, el hueso o el tejido dental. El diagnóstico definitivo solo puede establecerse mediante una biopsia realizada por un profesional de la salud.

Generalmente se manifiestan con síntomas como inflamación, dolor, dificultad para que las prótesis existentes se ajusten correctamente y pérdida de la función. Los cánceres orales suelen desarrollarse a partir de heridas que no cicatrizan durante mucho tiempo, manchas blancas o rojas y lesiones que se confunden con aftas pero que en realidad son consideradas precancerosas y no reciben tratamiento. Los síntomas más frecuentes incluyen inflamación de los tejidos, sangrado, dolor y pérdida de la función.

¿Qué especialista trata los tumores de la cavidad oral y del hueso maxilar?

El tratamiento del cáncer oral no es sencillo. Requiere un enfoque multidisciplinario y un seguimiento prolongado, en coordinación entre oncólogos, especialistas en otorrinolaringología y odontólogos.

¿Cómo se tratan los tumores de la cavidad oral y del hueso maxilar?

El primer paso en el tratamiento de los tumores es la biopsia. Las opciones terapéuticas varían según si el tumor es benigno o maligno.

En los tumores benignos, la extirpación quirúrgica del tejido afectado suele ser suficiente. Sin embargo, el tratamiento de los tumores malignos, es decir, del cáncer oral, es más complejo.

El abordaje incluye principalmente la extirpación quirúrgica del tejido tumoral. Dependiendo del tipo y la localización del tumor, pueden aplicarse tratamientos adicionales como quimioterapia o radioterapia. Los defectos resultantes pueden tratarse mediante técnicas con tejidos autógenos (del propio paciente), materiales aloplásticos (como injertos de origen animal o sintético) o prótesis. Además, es fundamental identificar y, si es posible, eliminar los factores que hayan contribuido a la aparición del tumor, así como mantener un control continuo del paciente.

¿Qué ocurre si los tumores de la cavidad oral y del hueso maxilar no se tratan?

Los cánceres orales que no reciben tratamiento pueden progresar hasta poner en riesgo la vida del paciente. Por ello, requieren tratamiento de manera obligatoria. No obstante, cuando el cáncer oral se detecta de forma temprana, aproximadamente el 95 % de los casos puede tratarse con éxito.