La limpieza dental consta de dos etapas: la eliminación del sarro y el pulido dental, también conocido como profilaxis o polisaje. La limpieza dental es un procedimiento realizado por el odontólogo sin dañar los dientes ni las encías, mediante el cual se eliminan la placa acumulada con el tiempo (restos de alimentos con bacterias) y el sarro adherido a las superficies dentales.
¿Cómo se realiza el pulido dental (polisaje)?
El procedimiento de pulido dental, denominado polisaje, se lleva a cabo después de que el sarro haya sido completamente eliminado de los dientes. Este proceso, que dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos, consiste en que el odontólogo pasa uno a uno por los dientes con un cepillo eléctrico especial. Con ayuda de una pasta de pulido específica y un cepillo similar al cepillo dental, se busca eliminar la placa residual, las manchas y los restos de alimentos que se adhieren a los dientes desde el exterior y provocan coloraciones.
En odontología también existen otros tipos de pulido. Estos incluyen el pulido de prótesis removibles y de empastes dentales. En la confección de prótesis, primero es necesario que el técnico dental pula la prótesis y posteriormente se coloque en la boca del paciente.
Efecto del pulido dental en el mal aliento
Tras los procedimientos de pulido, la acumulación de placa disminuye notablemente, lo que ayuda a prevenir el mal aliento. En pacientes que ya presentan problemas de halitosis, el pulido dental contribuye a reducir este problema a niveles mínimos.
En el caso de los empastes, si el material es amalgama, el pulido debe realizarse después de 24 horas. Si se trata de un empaste de resina compuesta, es decir, un empaste blanco fotopolimerizable, el pulido puede realizarse de inmediato. Este procedimiento se lleva a cabo dentro de la boca con gomas de pulido especiales y no provoca dolor.
¿Por qué es importante el pulido dental para la salud bucal?
El objetivo principal de todos estos procedimientos de pulido dental es lograr que las superficies de los dientes sean lisas y no molesten a la lengua. Además, se busca evitar que los restos de alimentos se adhieran a las superficies dentales y den lugar a la formación de caries, sarro o enfermedades de las encías.
Al suavizar las superficies dentales, se reduce la capacidad de adhesión de bacterias y placa, lo que contribuye a mantener una mejor salud bucal a largo plazo y a prolongar los resultados de la limpieza dental profesional.
Relación entre el cepillado dental y el pulido profesional
El cepillado dental puede considerarse, en cierto modo, una forma de pulido que el propio paciente realiza a diario en sus dientes. Con el mismo objetivo, es muy importante que la persona cepille sus dientes dos veces al día, por la mañana y por la noche, realizando movimientos circulares y pasando el cepillo aproximadamente diez veces por cada zona dental.
La repetición regular de este hábito contribuye de manera significativa a la protección de la salud bucal y dental, ayudando a mantener los dientes limpios, lisos y libres de placa entre las visitas al odontólogo.