¿Qué es el diente del juicio?
Los terceros molares, que erupcionan desde la parte más posterior de las arcadas dentales, completan su desarrollo y emergen en la cavidad oral generalmente alrededor de los veinte años, por lo que se conocen comúnmente como dientes del juicio. Dependiendo de la falta de espacio en el maxilar, de la densidad ósea de la zona donde erupcionan y de la anatomía de sus raíces, estos dientes pueden salir completamente o permanecer total o parcialmente impactados dentro del hueso maxilar.
¿Es necesario extraer el diente del juicio?
No todos los dientes del juicio requieren extracción. Al evaluar la necesidad de extracción, se tienen en cuenta factores como si el diente totalmente impactado provoca dolor, el grado de inclusión dentro del hueso maxilar y el contacto del diente impactado con el diente adyacente. En algunos casos pueden formarse quistes de erupción a partir del saco en el que se desarrolla el diente. Si estos quistes crecen sin ser detectados, pueden debilitar el hueso maxilar. Los dientes totalmente impactados que no causan dolor pueden ser controlados mediante revisiones periódicas por el odontólogo y extraerse solo si es necesario.
En los dientes que han erupcionado total o parcialmente en la cavidad oral, la higiene bucal cobra una gran importancia. Al estar ubicados en la zona más posterior, es difícil alcanzarlos adecuadamente con el cepillo dental. Los dientes del juicio que provocan abscesos debido a caries deben ser extraídos obligatoriamente.
¿Cómo aliviar el dolor del diente del juicio?
Cuando los dientes del juicio impactados intentan erupcionar, pueden causar dolor que se irradia hacia la zona del oído y las sienes en el maxilar superior, y hacia la parte inferior de la mandíbula y el cuello en el maxilar inferior. En ocasiones también puede aparecer inflamación y sensibilidad en los ganglios linfáticos de estas áreas. Ante una situación así, el paciente debe acudir al odontólogo. Según la gravedad del caso, el profesional prescribirá el antibiótico y el analgésico adecuados. El dolor asociado a la erupción dental puede controlarse con el uso regular de la medicación durante el tiempo indicado y desaparece por completo tras la extracción del diente afectado.
¿Qué ocurre si no se extrae el diente del juicio?
Aunque el dolor pueda disminuir tras el uso de la medicación prescrita, el diente debe extraerse lo antes posible. El alivio que proporcionan los medicamentos es temporal. En situaciones en las que el sistema inmunológico del paciente está debilitado o la higiene bucal no se mejora, el dolor reaparece. En los dientes impactados que causan molestias constantes y cuyos síntomas se controlan únicamente con antibióticos, pueden formarse quistes alrededor del diente, lo que con el tiempo debilita el hueso maxilar.
¿Cómo se realiza la cirugía del diente del juicio?
En las intervenciones de dientes impactados, la zona correspondiente se anestesia con anestesia local. El hueso que rodea el diente se retira cuidadosamente con instrumentos adecuados y se procede a la extracción del diente. Tras la extracción, se colocan suturas en la zona. Los puntos se retiran generalmente entre 7 y 10 días después. Si el odontólogo lo considera necesario, puede prescribir antibióticos y analgésicos tras la operación.
¿Se siente dolor durante la cirugía del diente del juicio?
En las cirugías de dientes impactados, si se evalúa correctamente la anatomía de la zona y se aplica una anestesia adecuada y suficiente, no se siente dolor durante el procedimiento.
¿Qué se debe hacer después de la cirugía del diente del juicio?
El tampón colocado tras la extracción sirve para detener el sangrado. Al morderlo firmemente durante media hora, se forma un coágulo en la zona y el sangrado se detiene. Sin embargo, durante las primeras 24 horas no se debe escupir ni enjuagar la boca. Después de la intervención puede aparecer hinchazón debido al edema en la zona tratada. Durante las primeras 24 horas, la aplicación de compresas frías ayuda a controlar la inflamación. En la primera semana no se debe fumar ni consumir alcohol. También se deben evitar los alimentos ácidos, picantes y calientes, y prestar especial atención a la higiene bucal. Si se han recetado medicamentos, deben utilizarse de forma regular según las indicaciones.